
Nosotros, los ciudadanos del mundo, debemos todos ofrecer más que palabras para crear un mundo donde los seres humanos vivan libres de violencia. Ya sea que la violencia ocurra a puertas cerradas o como táctica de intimidación pública, en la calle de nuestro barrio o en tierras lejanas, esta violencia contra el ser humano nos daña a todos.
0 comentarios:
Publicar un comentario